Para barberías

La silla no espera a nadie

Una barbería se llena de a veinte minutos y con gente que entra sin avisar. Acá entran los dos: el que reserva desde el celular ve lo que queda libre de hoy en adelante, y al que cae por la puerta lo cargás vos, contra el reloj, y queda en el día donde se sentó.

Gratis por 30 días, sin tarjeta. Después, USD 25 por mes, precio fijo. Nunca se renueva solo.

Duración típica
15–45 min
Se reserva hasta
60 días
Prueba gratis
30 días

Seis cortes en tres horas. La tarde entera son dos renglones cargados una vez.

Lo primero que nos dicen

«Acá no se saca turno. Se viene y se espera».

Y va a seguir siendo así. Lo que cambia es que el que espera sabe cuánto, y el que no puede esperar reserva las 18:20 desde el colectivo. Al que entra sin turno lo cargás con su nombre en dos toques y queda anotado a la hora en que se sentó. Nadie te obliga a pedir seña ni a cerrar la puerta: la seña viene apagada y la prendés vos, si alguna vez querés.

Lo que se pierde entre corte y corte

Nada de esto lo arregla un cuaderno al lado de la caja.

  1. Cuatro tipos para una silla

    Los que están sentados esperando no saben si son veinte minutos o una hora. El que calcula mal se levanta y se va, y ese es el corte que no hiciste.

  2. «¿Tenés lugar a las seis?»

    Veinte mensajes por día preguntando lo mismo. Los contestás con la máquina en la mano o media hora después, cuando el tipo ya se cortó el pelo en otro lado.

  3. El martes muerto

    La tarde del martes está vacía y el sábado no entra nadie más. Sin ver la semana entera no hay forma de correr gente de un día al otro.

Lo que te cambia la tarde

En el orden en que se nota, no en el orden del folleto.

El que entra sin turno

Lo cargás con el nombre y listo: no necesita cuenta ni mail, y queda anotado a la hora en que se sentó. La lista pública solo ofrece horarios que todavía no empezaron, así que mientras le pasás la máquina nadie te reserva esa silla: lo que se puede tomar es la próxima.

Lo que queda libre, ahora

El que mira desde el celular ve los horarios que quedan hoy, no los de la semana pasada. Y tu pantalla se actualiza sola cuando alguien reserva: no hay que recargar nada entre corte y corte.

  • Toda la tarde de a veinte minutos

    Cargás el martes de 16 a 20 una sola vez y se repite todas las semanas. Cada ventana que publicás es un turno, así que ponés veinte minutos para un corte y cuarenta para corte con barba, el mismo día.

  • El que quiere el sábado

    El sábado está lleno y se anota igual. Si alguien cancela, el horario que se liberó les sale por mail a los primeros de la fila —hasta cinco a la vez— y queda reservado para ellos media hora: en ese rato no lo ve nadie más, y el primero de ellos que entra se lo queda.

  • Dos no se quedan con las 18:20

    Si dos tocan el mismo horario en el mismo segundo, la base de datos rechaza al segundo. No es una revisión tuya después: es un índice único que no deja entrar la fila repetida.

Cómo funciona

Tres pasos, y el del medio ya no lo hacés vos.

  1. 1

    Tu panel

    Publicás tus horarios

    Cargás tu semana una vez: qué días atendés y en qué horario, cuánto dura un turno y el descanso que querés entre uno y otro, y tus horarios se parten en turnos que tus clientes pueden reservar. Cada servicio puede tener su propia duración. Después sumás las fechas sueltas y los días que no trabajás.

  2. 2

    Lo que ve tu cliente

    Tus clientes reservan solos

    A cualquier hora, desde su cuenta. Eligen un horario libre y el turno queda tomado en el momento, con el día y la hora en su lista de turnos. Dos personas no pueden quedarse con el mismo turno: lo impide la base de datos en el momento de reservar, no una revisión tuya después.

  3. 3

    Tu panel

    Cobrás la seña y la agenda se llena

    Si pedís seña, el cliente transfiere y sube el comprobante, y la seña queda saldada cuando la aprobás desde tu panel. El día anterior sale el recordatorio y, si alguien cancela, la lista de espera se entera por mail.

Un plan, sin sorpresas

Empezás con 30 días gratis. Cuando se terminan te suscribís, o no: nada se cobra solo.

Prueba gratis

El producto entero, durante un mes.

Gratis30 días

  • Todas las funciones, sin recortes
  • Sin tarjeta para empezar
  • Se termina y no se cobra nada

Premium

Recomendado

Para profesionales que toman turnos todas las semanas.

USD25por mes

  • Turnos y clientes sin límite
  • Señas por transferencia, con comprobante
  • Recordatorios, lista de espera y widget
  • No se renueva solo: pagás el mes que querés

Preguntas frecuentes

Lo que casi siempre nos preguntan antes de empezar.

¿El que está esperando ve cuánto falta?

Ve qué horarios quedan libres hoy, cada vez que abre tu página. No hay un cartel que diga «faltan veinte minutos»: hay 18:20 tomado y 18:40 libre, que es la misma información sin que nadie tenga que estimarla. El que no quiere esperar toma las 18:40 desde el celular y se va a dar una vuelta.

Si entra uno sin turno, ¿lo puedo cargar para la hora que quiera?

Lo cargás contra el reloj: el walk-in se archiva en el hueco libre más cercano dentro de la hora siguiente, porque es el registro de que alguien llegó y no una reserva a futuro. Para el sábado que viene, que lo reserve él desde el celular. Y si el horario ya está tomado, la base te lo rechaza.

¿Puedo abrir turnos solo para un día suelto?

Sí. Además del patrón semanal —el martes de 16 a 20 que se repite solo— publicás ventanas sueltas para una fecha. Y al revés: si un martes cerrás, bloqueás ese día y los horarios dejan de ofrecerse, sin borrar el patrón ni tener que volver a cargarlo después.

¿Mis clientes tienen que crearse una cuenta?

Depende de vos. Si prendés la reserva como invitado —viene apagada—, alcanza con un nombre y un mail: sin cuenta y sin contraseña, le llega el turno confirmado por mail y con ese mismo link lo cancela. Si la dejás apagada, el cliente se crea una cuenta con el mail confirmado, y a cambio ve todos sus turnos juntos y cancela por su cuenta el que no le sirve. En los dos casos, el recordatorio le llega por mail la víspera.

¿Cómo funcionan las señas?

Vos decidís si pedís seña, de cuánto y en qué moneda, y dejás escritas tus instrucciones para transferir. El cliente transfiere y sube el comprobante; vos lo mirás y lo aprobás o lo rechazás desde tu panel. Hasta que no lo aprobás, el comprobante figura como pendiente.

¿Qué pasa cuando alguien cancela?

Tu panel se actualiza sin que recargues nada. Si no hay nadie esperando ese día, el horario vuelve a la lista pública en el momento. Si hay gente anotada, el turno liberado les sale por mail a los primeros de la fila y les queda reservado media hora: durante ese rato no se le ofrece a nadie más, y el primero de ellos que entra se lo queda. Si ninguno lo toma, vuelve a la lista pública.

¿Lo puedo conectar con mi sitio o con mi calendario?

Sí. Tenés un widget para pegar en tu página, así el cliente reserva sin salir de tu sitio, y un feed ICS para suscribir en Google Calendar, Outlook o el celular. El feed es de solo lectura: los turnos entran a tu calendario, pero lo que cargás en Google no bloquea horarios acá.

¿Sirve si también atiendo gente sin turno?

Sí. Al que cae de sorpresa lo cargás a mano, con su nombre y sin cuenta, y queda anotado a la hora en que llegó. Y si querés aire entre dos turnos, ponés un descanso entre turnos en tu horario, y esos minutos no existen para el que reserva.

¿Cuánto cuesta?

Los primeros 30 días son gratis, con todo incluido y sin tarjeta. Después es una suscripción mensual fija: pagás lo mismo tomes diez turnos o doscientos, sin comisión por turno ni por seña. Si decidís no seguir, no se cobra nada y tus datos quedan donde están.

Probalo un martes

Cargás la semana en diez minutos y mirás qué pasa el sábado. Sin tarjeta y sin instalar nada.

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