Para veterinarias
La urgencia entra igual. El resto de la mañana, no debería
A las once y cuarto entra un perro atropellado y no hay agenda que lo prevea. Lo que sí se puede es que las vacunaciones y los controles de esa mañana estén repartidos por hora en vez de amontonados en la sala, y que, si la urgencia se te lleva media mañana, cierres ese rato en dos toques y esos horarios dejen de ofrecerse.
- Duración típica
- 20–60 min
- Se reserva hasta
- 60 días
- Prueba gratis
- 30 días
Las 11:15 no las reservó nadie: entró por la puerta y la cargaste vos, a la hora en que llegó.
Lo que rompe la mañana
Una sola de las tres es la urgencia.
La sala llena a la misma hora
Sin horarios repartidos, todos caen entre las nueve y las diez. El que viene a vacunar espera cuarenta minutos al lado de un gato que se está muriendo, y los dos se van mal.
La urgencia que además te reservan
Mientras atendés la urgencia de las once y cuarto, alguien reserva esa misma hora desde el celular. Llega, no hay nadie que lo atienda, y esa persona no vuelve más.
La segunda dosis que nadie repite
El refuerzo, la antiparasitaria, el control a los diez días. Todo eso depende de que el dueño se acuerde solo, y el dueño se acuerda cuando el animal ya está mal.
Lo primero que nos dicen
«Acá la mitad del día entra por urgencia. No puedo agendar nada».
La mitad que sí se agenda es justamente la que te protege la otra mitad. Una vacunación con hora es una vacunación que no está en la sala cuando entra la urgencia. Y la urgencia la cargás a mano, con el nombre, sin cuenta y sin mail: queda anotada a la hora en que entró, y si te lleva media mañana cerrás ese rato desde el panel y esos horarios dejan de ofrecerse. Nadie te pide que agendes lo que no se puede agendar. Te pedimos que saques de la sala lo que sí.
Lo que sostiene una mañana que se interrumpe
Empezando por lo que pasa cuando entra alguien sin turno.
La urgencia que entra por la puerta
La cargás a mano con un nombre: no necesita cuenta, ni mail, ni que nadie complete nada mientras vos estás con el animal. Queda anotada a la hora en que entró, y si te ocupa media mañana cerrás ese rato desde el panel: esos horarios dejan de ofrecerse y nadie te los reserva desde el celular.
Veinte minutos y una hora, la misma mañana
Cada ventana que publicás es un turno con el largo que vos le diste: veinte minutos para una vacunación, una hora para una consulta larga. No hay una duración única para toda la veterinaria, así que no tenés que vender una hora para poner una vacuna.
La pantalla del mostrador se entera sola
Cuando alguien reserva o cancela, el panel lo muestra sin que nadie recargue nada. Sirve exactamente cuando vos estás en el quirófano y la pantalla la mira otra persona.
El refuerzo no depende de la memoria del dueño
Un mail automático el día anterior a cada turno, con el día y la hora, una sola vez. Es lo más barato que existe contra el control que se postergó «para la semana que viene» hace un mes.
Un dueño, tres mascotas
Vos ponés cuántos turnos puede reservarte cada cliente, y la app cuenta por persona, no por animal. Si atendés familias con dos o tres mascotas, ese número tiene que dar para todas —y para las visitas del año que viene, porque cuenta también los turnos que ya pasaron—: es la configuración que más se pasa por alto en este rubro.
Cómo funciona
Tres pasos, y el del medio ya no lo hacés vos.
- 1
Tu panel
Publicás tus horarios
Cargás tu semana una vez: qué días atendés y en qué horario. Cada ventana que publicás es exactamente un turno, así que el largo se lo ponés al publicarla y no hay una duración global que configurar. Después sumás las fechas sueltas y los días que no trabajás.
- 2
Lo que ve tu cliente
Tus clientes reservan solos
A cualquier hora, desde su cuenta. Eligen un horario libre y el turno queda tomado en el momento, con el día y la hora en su lista de turnos. Dos personas no pueden quedarse con el mismo turno: lo impide la base de datos en el momento de reservar, no una revisión tuya después.
- 3
Tu panel
Cobrás la seña y la agenda se llena
Si pedís seña, el cliente transfiere y sube el comprobante, y la seña queda saldada cuando la aprobás desde tu panel. El día anterior sale el recordatorio y, si alguien cancela, la lista de espera se entera por mail.
Un plan, sin sorpresas
Empezás con 30 días gratis. Cuando se terminan te suscribís, o no: nada se cobra solo.
Prueba gratis
El producto entero, durante un mes.
Gratis30 días
- Todas las funciones, sin recortes
- Sin tarjeta para empezar
- Se termina y no se cobra nada
Premium
RecomendadoPara profesionales que toman turnos todas las semanas.
USD25por mes
- Turnos y clientes sin límite
- Señas por transferencia, con comprobante
- Recordatorios, lista de espera y widget
- No se renueva solo: pagás el mes que querés
Preguntas frecuentes
Lo que casi siempre nos preguntan antes de empezar.
Tengo clientes con tres mascotas. ¿Pueden sacar tres turnos?
Sí, si el tope de turnos por cliente da para tres. La app cuenta turnos por persona y no por animal: con el tope en uno, el que tiene dos perros choca contra el límite en la segunda reserva y te escribe para preguntarte por qué. Y como el tope suma también los turnos ya pasados, en este rubro lo más simple es dejarlo sin tope, que es como viene.
¿Dónde cargo la especie, el nombre del animal o la historia clínica?
En ningún lado, y conviene saberlo antes de empezar: la app guarda el nombre del dueño, el mail y la hora. La ficha del paciente sigue en tu sistema. Esto ordena quién entra y cuándo; no es una historia clínica veterinaria y no intenta serlo.
¿Y las urgencias de la madrugada?
No hay guardia dentro de la app: el que tiene una urgencia a las tres de la mañana llama, no reserva. Lo que evitás es que la urgencia de las once te encuentre la sala llena de vacunaciones que podrían haber tenido hora.
¿Mis clientes tienen que crearse una cuenta?
Depende de vos. Si prendés la reserva como invitado —viene apagada—, alcanza con un nombre y un mail: sin cuenta y sin contraseña, le llega el turno confirmado por mail y con ese mismo link lo cancela. Si la dejás apagada, el cliente se crea una cuenta con el mail confirmado, y a cambio ve todos sus turnos juntos y cancela por su cuenta el que no le sirve. Una diferencia que conviene saber: el recordatorio de la víspera sale solo para los turnos reservados con cuenta.
¿Cómo funcionan las señas?
Vos decidís si pedís seña, de cuánto y en qué moneda, y dejás escritas tus instrucciones para transferir. El cliente transfiere y sube el comprobante; vos lo mirás y lo aprobás o lo rechazás desde tu panel. Hasta que no lo aprobás, el comprobante figura como pendiente.
¿Qué pasa cuando alguien cancela?
Tu panel se actualiza sin que recargues nada. Si no hay nadie esperando ese día, el horario vuelve a la lista pública en el momento. Si hay gente anotada, el turno liberado les sale por mail a los primeros de la fila y les queda reservado media hora: durante ese rato no se le ofrece a nadie más, y el primero de ellos que entra se lo queda. Si ninguno lo toma, vuelve a la lista pública.
¿Lo puedo conectar con mi sitio o con mi calendario?
Sí. Tenés un widget para pegar en tu página, así el cliente reserva sin salir de tu sitio, y un feed ICS para suscribir en Google Calendar, Outlook o el celular. El feed es de solo lectura: los turnos entran a tu calendario, pero lo que cargás en Google no bloquea horarios acá.
¿Sirve si también atiendo gente sin turno?
Sí. Al que cae de sorpresa lo cargás a mano, con su nombre y sin cuenta, y queda anotado a la hora en que llegó. Y si querés aire entre dos turnos, no lo configurás: no lo publicás. Publicás 14:00 a 14:50 y después 15:10 a 16:00, y esos veinte minutos no existen para el que reserva.
¿Cuánto cuesta?
Los primeros 30 días son gratis, con todo incluido y sin tarjeta. Después es una suscripción mensual fija: pagás lo mismo tomes diez turnos o doscientos, sin comisión por turno ni por seña. Si decidís no seguir, no se cobra nada y tus datos quedan donde están.
Probalo una semana
Cargá tus horarios de consulta y dejá las urgencias donde están: entrando por la puerta. Sin tarjeta.
30 días gratis. Sin tarjeta.