Para podólogos
Tus pacientes no van a usar una app. Sus hijos, sí
La mitad de tu agenda tiene más de setenta años y no va a reservar por internet. La otra mitad son hijos e hijas que reservan desde el trabajo o a las once de la noche. Esto está hecho para las dos: los primeros llaman o caen, y los cargás vos; los segundos entran y se van con la fecha puesta.
- Duración típica
- 30–45 min
- Se reserva hasta
- 60 días
- Prueba gratis
- 30 días
Media hora y tres cuartos en la misma mañana. Los controles de cada cuarenta y cinco días son la mitad de esta lista.
Lo primero que nos dicen
«Mis pacientes tienen ochenta años. No van a entrar a una página».
Muchos no, y no hace falta. Primero: en este rubro los que reservan online suelen ser los hijos, desde el celular y a la hora que pueden. Segundo: podés prender la reserva como invitado, y entonces alcanza con un nombre y un mail —sin cuenta y sin contraseña—, y le llega un link por mail para cancelar si no puede venir. Y tercero: al que llega sin turno lo cargás vos con el nombre, en dos toques, y queda anotado a la hora en que entró. Nadie tiene que aprender nada para seguir siendo tu paciente.
Lo que se pierde entre control y control
Dos son de agenda. El primero no.
El control que se hizo a los cuatro meses
En un pie diabético, cuarenta y cinco días es un plazo y no una sugerencia. El paciente que vuelve cuando le duele vuelve con algo que se podía haber evitado en marzo.
El teléfono que suena mientras trabajás
Estás con las manos en un pie y suena el teléfono para preguntar si hay lugar el jueves. Contestás mal, anotás en un papel y después el papel no aparece.
El papelito de la próxima fecha
Le anotás la próxima en un papelito y el papelito se pierde en la cartera. No hay confirmación, no hay recordatorio, y a los cuarenta y cinco días no pasa nada.
Lo que hace que el paciente vuelva a los cuarenta y cinco días
Empezando por lo único que asegura que exista una próxima fecha.
La próxima fecha, antes de irse
Vos decidís cuántos turnos puede reservarte cada paciente, y viene sin tope: se va con el control de dentro de cuarenta y cinco días ya elegido, con día y hora, en vez de con un papelito. Se reserva hasta dos meses para adelante, así que ese control entra siempre. Si ponés un tope, dejalo alto: cuenta también los controles que ya se hicieron.
El recordatorio le llega a quien reservó
Un mail el día anterior, una sola vez, con el día, la hora y el nombre de tu servicio. Va a la dirección de la cuenta que reservó: si lo sacó la hija desde la suya, le llega a la hija, que en este rubro suele ser exactamente lo que querés. Y acá va la letra chica, porque en este rubro importa más que en ningún otro: el recordatorio sale únicamente para los turnos reservados con cuenta. Los de invitado y los que cargás vos a mano no llevan recordatorio.
El que aparece con la uña encarnada
No pidió turno y no puede esperar al jueves. Lo cargás a mano con el nombre, sin cuenta y sin mail, y queda anotado a la hora en que llegó, en el día donde de verdad pasó.
Los dos lugares donde atendés
Un feed privado y de solo lectura para Google Calendar o el celular. Si atendés en el consultorio y también en un geriátrico, es donde ves los dos al lado del resto de tu semana. El feed sale, no entra.
Media hora y tres cuartos
Cada ventana que publicás es un turno con su propio largo: treinta minutos para un control, cuarenta y cinco para un tratamiento completo. No hay una duración global que te obligue a vender siempre lo mismo.
Cómo funciona
Tres pasos, y el del medio ya no lo hacés vos.
- 1
Tu panel
Publicás tus horarios
Cargás tu semana una vez: qué días atendés y en qué horario. Cada ventana que publicás es exactamente un turno, así que el largo se lo ponés al publicarla y no hay una duración global que configurar. Después sumás las fechas sueltas y los días que no trabajás.
- 2
Lo que ve tu cliente
Tus clientes reservan solos
A cualquier hora, desde su cuenta. Eligen un horario libre y el turno queda tomado en el momento, con el día y la hora en su lista de turnos. Dos personas no pueden quedarse con el mismo turno: lo impide la base de datos en el momento de reservar, no una revisión tuya después.
- 3
Tu panel
Cobrás la seña y la agenda se llena
Si pedís seña, el cliente transfiere y sube el comprobante, y la seña queda saldada cuando la aprobás desde tu panel. El día anterior sale el recordatorio y, si alguien cancela, la lista de espera se entera por mail.
Un plan, sin sorpresas
Empezás con 30 días gratis. Cuando se terminan te suscribís, o no: nada se cobra solo.
Prueba gratis
El producto entero, durante un mes.
Gratis30 días
- Todas las funciones, sin recortes
- Sin tarjeta para empezar
- Se termina y no se cobra nada
Premium
RecomendadoPara profesionales que toman turnos todas las semanas.
USD25por mes
- Turnos y clientes sin límite
- Señas por transferencia, con comprobante
- Recordatorios, lista de espera y widget
- No se renueva solo: pagás el mes que querés
Preguntas frecuentes
Lo que casi siempre nos preguntan antes de empezar.
¿El paciente necesita crearse una cuenta?
Depende de vos. Si activás la reserva como invitado —viene apagada—, le alcanza con el nombre y un mail: no crea cuenta ni contraseña, y recibe el turno confirmado por mail con un link para cancelar si no puede venir. Si la dejás apagada, el que reserva online necesita una cuenta con el mail confirmado. La diferencia que más se nota en este rubro: el recordatorio de la víspera sale solo para los turnos con cuenta, así que si te importa el recordatorio, conviene la cuenta.
El control es cada cuarenta y cinco días. ¿Lo puede dejar agendado antes de irse?
Sí, siempre que el tope de turnos por paciente le deje lugar —y como cuenta también los controles ya hechos, en este rubro lo más simple es dejarlo sin tope—. Se reserva hasta dos meses para adelante, así que un control a cuarenta y cinco entra con margen. Es la diferencia entre un paciente que vuelve por calendario y uno que vuelve por dolor.
¿Puedo cargar yo el turno de alguien que me llamó por teléfono?
A futuro no: lo que se carga a mano es al que está llegando, y se archiva contra el reloj, dentro de la hora. Para el jueves que viene, la reserva la hace alguien desde tu página: el paciente, un hijo, o vos completando la reserva de invitado con su nombre y su mail. Lo decimos derecho porque es la pregunta que más se repite en este rubro.
¿Mis clientes tienen que crearse una cuenta?
Depende de vos. Si prendés la reserva como invitado —viene apagada—, alcanza con un nombre y un mail: sin cuenta y sin contraseña, le llega el turno confirmado por mail y con ese mismo link lo cancela. Si la dejás apagada, el cliente se crea una cuenta con el mail confirmado, y a cambio ve todos sus turnos juntos y cancela por su cuenta el que no le sirve. Una diferencia que conviene saber: el recordatorio de la víspera sale solo para los turnos reservados con cuenta.
¿Cómo funcionan las señas?
Vos decidís si pedís seña, de cuánto y en qué moneda, y dejás escritas tus instrucciones para transferir. El cliente transfiere y sube el comprobante; vos lo mirás y lo aprobás o lo rechazás desde tu panel. Hasta que no lo aprobás, el comprobante figura como pendiente.
¿Qué pasa cuando alguien cancela?
Tu panel se actualiza sin que recargues nada. Si no hay nadie esperando ese día, el horario vuelve a la lista pública en el momento. Si hay gente anotada, el turno liberado les sale por mail a los primeros de la fila y les queda reservado media hora: durante ese rato no se le ofrece a nadie más, y el primero de ellos que entra se lo queda. Si ninguno lo toma, vuelve a la lista pública.
¿Lo puedo conectar con mi sitio o con mi calendario?
Sí. Tenés un widget para pegar en tu página, así el cliente reserva sin salir de tu sitio, y un feed ICS para suscribir en Google Calendar, Outlook o el celular. El feed es de solo lectura: los turnos entran a tu calendario, pero lo que cargás en Google no bloquea horarios acá.
¿Sirve si también atiendo gente sin turno?
Sí. Al que cae de sorpresa lo cargás a mano, con su nombre y sin cuenta, y queda anotado a la hora en que llegó. Y si querés aire entre dos turnos, no lo configurás: no lo publicás. Publicás 14:00 a 14:50 y después 15:10 a 16:00, y esos veinte minutos no existen para el que reserva.
¿Cuánto cuesta?
Los primeros 30 días son gratis, con todo incluido y sin tarjeta. Después es una suscripción mensual fija: pagás lo mismo tomes diez turnos o doscientos, sin comisión por turno ni por seña. Si decidís no seguir, no se cobra nada y tus datos quedan donde están.
Probalo con la agenda del mes
Cargá tus mañanas una vez y que el próximo control quede puesto antes de que el paciente se levante de la camilla. 30 días, sin tarjeta.
30 días gratis. Sin tarjeta.